La ordenanza municipal de circulación de Granada regula el uso de los carriles reservados para autobuses y taxis. Actualmente, existen tres puntos principales con control automatizado mediante cámaras: Gran Vía de Colón, Calle Recogidas y Avenida de la Constitución.
La circulación o estacionamiento indebido en estos carriles está tipificado como infracción grave, con multa de 200 euros (100 euros por pronto pago).
El sistema de cámaras lee las matrículas y comprueba si el vehículo está autorizado (autobuses, taxis y, en algunos tramos, vehículos con autorización especial). Las imágenes tienen carácter probatorio y permiten la imposición de sanciones sin necesidad de presencia policial en el momento.
Según datos del Ayuntamiento, durante 2025 se impusieron más de 4.500 sanciones por este concepto, una cifra similar a la de años anteriores.